Hace más de un siglo, en el pueblo de Calotmul, vivieron Atanasio Silva y María Dolores Jiménez. De su hogar sencillo partieron hijos que, con esperanza y valentía, buscaron nuevos horizontes. Algunos se asentaron en Espita, otros en Colonia Yucatán, y poco a poco fueron tejiendo historias de trabajo, amor y perseverancia.

De aquellos primeros pasos nacieron ramas que hoy se multiplican en apellidos entrañables: Meneses Silva, Robertos Silva, Silva Rodríguez, Silva Jiménez, Silva Herrera, y más tarde familias como Silva Medina, Ramírez Silva, Mejía Silva, Ruiz Silva, Silva Dzul, Silva López, entre muchas otras. Cada apellido es una semilla que floreció en distintas tierras, pero todas comparten la misma raíz: la unión de Atanasio y María Dolores.
El próximo 18 de julio de 2026, más de 280 descendientes volverán a encontrarse en el Pueblo Mágico de Espita, donde la memoria de los Silva sigue viva en calles, casas y corazones. Será la 4ª reunión familiar, después de Cancún, Calotmul y Mérida, y promete ser la más entrañable:
Una Misa de Acción de Gracias para honrar a quienes nos dieron vida.
Una marcha familiar que recorrerá las calles de Espita como símbolo de unidad.
El sketch “Camino de Familia”, representado por nietos, bisnietos y tataranietos, que revivirá la migración de los hermanos Silva Jiménez desde Calotmul.
Música de jarana, trova yucateca, y la alegría compartida alrededor de la mesa.
Más que un evento, será un abrazo entre generaciones, un homenaje a los abuelos y bisabuelos que sembraron futuro, y una celebración de la fuerza que nos une como familia.
Marzo, 2026.
José Antonio Ruiz Silva.
Asociación de Cronistas e Historiadores de Yucatán


