
Crónica de la Silvada – Espita 2026
Antecedentes.
Tras seis meses de preparativos, la familia Silva volvió a encontrarse en un evento largamente esperado. Desde distintos rincones de la península —Cancún, Cozumel, Playa del Carmen, Leona Vicario, Chetumal, Calderitas, Mérida, Oxkutzcab , Colonia Yucatán, Espita, Calotmul, Valladolid, e incluso Salina Cruz en Oaxaca y Texas USA, — los descendientes de Atanasio Silva y María Jiménez se dieron cita en el Pueblo Mágico de Espita, lugar que guarda la memoria de los hermanos Silva Jiménez que emigraron en la década de 1920.
Este encuentro fue el cuarto de su tipo, tras Cancún (2017), Calotmul (2019) y Mérida (2024). En cada ocasión, el número de asistentes creció, y en Espita se alcanzó la cifra de más de 280 integrantes, unidos en respeto y armonía para rendir homenaje a sus ancestros.
El programa
El comité organizador, integrado por miembros de las ramas Silva Rodríguez, Silva Jiménez, Silva Herrera, Robertos Silva y Meneses Silva, diseñó un programa que combinaba solemnidad y celebración:
Misa de Acción de Gracias en el templo de San José.
Caminata familiar acompañada de charanga yucateca.
Convivio social con música y baile.
La puesta en escena del sketch regional “Camino de vida”, que narraba la migración de los hermanos Silva desde Calotmul hacia Espita.
La misa
El sábado 18 de julio, desde las diez de la mañana, los Silva comenzaron a reunirse en las escalinatas de la iglesia de San José para la foto del recuerdo. La misa fue oficiada por el párroco P. Raymundo Pérez Bojórquez, cariñosamente llamado “Rayito”, quien con su juventud y entusiasmo ha revitalizado la vida parroquial de Espita.
En su mensaje, destacó que la familia Silva reunida era un símbolo de fe, gratitud y unión, reflejado en la iglesia casi llena. Al concluir, se tomó otra fotografía al pie del altar, con el sacerdote acompañando a la familia. El fotógrafo Agustín capturó la escena con maestría, difundiendo la belleza cotidiana de Espita en sus redes sociales.
La caminata
El calor del mediodía no detuvo el ánimo. Desde la casa de los primos Silva López, los asistentes emprendieron la caminata hacia el centro social Carolina. La música de la Charanga Espiteña, el estallido de los voladores en el cielo y un pequeño ceibo cargado en hombros marcaron el paso festivo. Fue un recorrido vibrante, lleno de color y tradición, que culminó en el espacio destinado para la convivencia.
La comida familiar
El convivio inició bajo la conducción de Lina Pinto Silva y Yeni Silva, quienes dieron la bienvenida a Yadira Silva López, representante de sus hermanos Román, Freddy, Lupita y Chela. Con orgullo, agradecieron el apoyo recibido y celebraron la oportunidad de compartir alimentos, música y alegría en esta gran reunión.
Presentación de familias
Tras la comida y la bienvenida, llegó el momento de que cada rama de la gran familia Silva se presentara. Fue un instante de reconocimiento y orgullo, donde los apellidos resonaron como testimonio de la diversidad y la fuerza de un linaje que se ha multiplicado a lo largo de generaciones.
El sketch “El camino de familia”
El punto culminante de la jornada fue la escenificación del sketch yucateco “El camino de familia”, escrito por José Ruiz Silva. La obra narró las peripecias de los hermanos Silva al anunciar a sus padres, Atanasio y María, la decisión de partir en busca de nuevas oportunidades. El relato siguió su trayecto por el camino de terracería que unía Calotmul con Espita, hasta llegar a ese pueblo de ensueño donde fincaron sus vidas y construyeron hogares llenos de alegrías y también de pruebas.
En Espita, los hermanos iniciaron una nueva etapa: José Dolores se unió en matrimonio con Desideria Rodríguez, Gregorio con Justa Jiménez, Félix con María Herrera, María con Octavio Robertos. Mientras tanto, Antonia permaneció en Calotmul, casándose con Rudesindo Meneses y conservando la raíz en su tierra natal.
La representación cobró vida gracias a la idea original de Lina Pinto Silva y al talento de los actores familiares: Anilú Ruiz como narradora, Raúl Silva como Atanasio, Iliana Ramírez como María Jiménez, Miguel Ruiz como José Dolores, Checo Bates como Gregorio, William Medina como Félix, Gina Bates como María y Neli Meneses como Antonia.
Música y tradición
La obra se cerró con un toque festivo. Miguel Ruiz entonó la canción “Espita de mis amores”, acompañado en la guitarra por Juan Hoil, viejo amigo de la familia. Luego, al compás de la charanga jaranera, Lucelly Bates declamó unas festivas bombas yucatecas de su autoría, arrancando risas y aplausos. Finalmente, se estrenó la canción moderna “A Espita”, compuesta por Roger Bates Silva, que unió tradición y contemporaneidad en un mismo homenaje.
Homenaje a los ancestros
Con estas expresiones artísticas y musicales, la reunión se convirtió en un verdadero homenaje a los hombres y mujeres que dieron origen y engrandecieron el apellido Silva. Nietos, bisnietos y tataranietos celebraron la memoria de sus padres, abuelos y bisabuelos, reafirmando que la historia familiar sigue viva en cada encuentro.
Conclusión
Así concluyó la Silvada Espita 2026, celebrada con entusiasmo, alegría y éxito en la tierra de los ancestros. Más que una reunión, fue un acto de memoria colectiva, un puente entre pasado y presente que reafirma la identidad de la gran familia Silva.
José Antonio Ruiz Silva
Asociación de Cronistas e Historiadores de Yucatán A.C.
Julio de 2026.


